La tarta de la abuela es una de las favoritas de prácticamente todo el mundo. Un éxito asegurado cuando tenemos que preparar un postre para niños, pero también en el caso de los mayores, que disfrutan con ese sabor que les traslada a los cumpleaños de su infancia. Pero si buscas darle un toque diferente a esta tarta, te proponemos alternativas muy sabrosas que harán que la tarta sorprenda positivamente a todo el mundo.
La tarta típica de la abuela consiste en capas que se alternan de galleta, flan y chocolate. Una forma de sorprender y de innovar consiste en que el flan no sea el típico de vainilla o de huevo, sino que se prepare un flan de café. El flan de café puede ser con café normal o descafeinado y, para darle un toque un poco más intenso, las galletas pueden mojarse en un poco de café negro, que puede tener un toque de licor ya que se supone que una tarta de café no es una tarta para niños. El café casa perfectamente con las galletas y el chocolate convirtiendo la tarta de la abuela clásica en una tarta moka que hará las delicias de todos los presentes.
Tanto con el flan clásico como con el flan de café, una manera de hacer aun más especial esta tarta es sustituyendo las galletas maría o las tostadas de toda la vida por galletas Lotus. Estas galletas con toque de caramelo son muy sabrosas y le darán a la tarta una elegancia y sofisticación únicas.
Otra forma de conseguir cambiar ligeramente la tarta de la abuela de toda la vida es sustituyendo el flan por tarta de queso elaborada con queso para untar y gelatina o la mezcla que te guste y que uses habitualmente para tus tartas frías, pero más cremosa y menos firme que cuando haces esta. El chocolate puedes cambiarlo por una crema similar, pero con sabor a tu fruta favorita (crema de queso con mango, crema de queso con fresa…)
Por último, puedes modificar cualquiera de estas tartas elaborando una cobertura que le dé un toque diferente. Puede ser la típica de chocolate, pero también puedes elaborarla con chocolate blanco y colorantes para darle la apariencia más divertida y diferente. Las coberturas de mermelada, nata montada o con frutas escarchadas también son una buena forma de innovar.