Las colas interminables para facturar el equipaje, la búsqueda de aparcamiento y otros tiempos muertos ponen a prueba la paciencia del cliente de aerolíneas. Estas molestias están muy presentes en los aeropuertos con mayor tráfico aéreo, como el de Francisco Sá Carneiro en Oporto. Planificar la llegada es la mejor forma de agilizar los trámites y reducir el tiempo de espera en las colas al mínimo indispensable. En primer lugar, los viajeros que se desplacen en vehículo privado deben Reservar Parking Aeropuerto Porto a través de la web oficial de ANA-Aeroportos de Portugal o de las apps especializadas (ParkVia, Parclick, etcétera).
Cuando sea posible, completar el check-in en línea supone un ahorro de tiempo significativo porque se eluden las filas en los mostradores de facturación y el overbooking en ciertos vuelos. Esto proporciona un plus de seguridad y tranquilidad, además de ofrecer ciertas comodidades (elegir el asiento y los extras que se necesiten, por ejemplo).
Tener siempre a mano la documentación es otra práctica que los usuarios habituales de aerolíneas no suelen olvidar. Con ello, se ganan unos minutos valiosos de localizar y entregar la tarjeta de embarque al personal del aeropuerto.
En caso de viajar solo con el equipaje de mano, hacer el check-in online permite encaminarse directamente a los controles de seguridad, previos a la puerta de embarque. Volar con maletas de cabina y de bodega obliga a pasar por los mostradores de facturación. En este supuesto, debe acudirse al aeropuerto con suficiente antelación.
Los conflictos habituales al facturar el equipaje (restricciones de peso, retirada de objetos prohibidos, etcétera) son fáciles de evitar revisando las políticas de la compañía aérea. Por otra parte, el usuario que embarque por primera vez en el Aeropuerto de Oporto debería informarse sobre su distribución, para así localizar rápidamente las puertas de embarque y otros puntos de interés.